Nuestro secadero está diseñado para aprovechar las condiciones climáticas del Valle del Ebro. El cierzo, viento frío y seco característico de la zona, es nuestro principal aliado en el proceso de curación. Un sistema de ventilación manual permite regular la entrada de aire exterior según las condiciones de cada jornada.
Ventilación natural asistida
A diferencia de los secaderos con climatización artificial constante, nuestras instalaciones combinan ventilación natural con sistemas de apoyo. Los maestros jamoneros regulan diariamente la apertura de ventanas según temperatura, humedad relativa y velocidad del viento exterior.
Ciclo estacional completo
Las piezas atraviesan todas las estaciones durante su curación. Las bodegas mantienen condiciones diferenciadas: frío seco en invierno para el asentamiento, humedad controlada en primavera, y temperaturas elevadas en verano para la sudoración natural de la grasa.